Las 5 heridas de la infancia: cómo afectan tu vida adulta y cómo empezar a sanar
- Ofelia Vega

- 3 abr
- 2 Min. de lectura
Muchas de las dificultades que experimentamos en la vida adulta en nuestras relaciones, decisiones o forma de sentir no comienzan hoy.
Tienen raíces más profundas: vienen de nuestra historia de vida.
Las llamadas heridas de la infancia son experiencias emocionales que marcaron la forma en la que nos percibimos, nos vinculamos y reaccionamos ante la vida.
Todos tenemos recuerdos que nos marcaron de alguna manera.
Y aunque no siempre somos conscientes de ellos, siguen influyendo en quiénes somos hoy.
¿Cuáles son las 5 heridas de la infancia?
De forma general, estas heridas se relacionan con experiencias de:
Rechazo
Abandono
Humillación
Traición
Injusticia
No se trata de culpar a la historia o a los padres, sino de comprender cómo ciertas vivencias impactaron tu mundo emocional.
¿Cómo saber si tienes heridas emocionales?
Las heridas no desaparecen con el tiempo.
Se transforman en patrones.
Algunas señales pueden ser:
Dificultad para confiar
Miedo al abandono
Necesidad constante de aprobación
Autoexigencia excesiva
Relaciones que se repiten
Muchas veces intentamos resolver desde la mente algo que también está profundamente registrado en el cuerpo y en nuestras emociones.
¿Por qué seguimos repitiendo patrones?
Porque lo conocido, aunque duela, es familiar.
El sistema emocional busca coherencia, no necesariamente bienestar.
Por eso repetimos dinámicas que en algún momento tuvieron sentido: para ser vistos, aceptados o incluso para sobrevivir.
Sin embargo, esa repetición solo cambia cuando hacemos consciente lo inconsciente.
El cuerpo también recuerda
Las experiencias emocionales no solo quedan en la mente, también se registran en el cuerpo.
Tensión, ansiedad, bloqueos o incluso ciertas posturas pueden estar relacionadas con historias no resueltas.
Cuando comenzamos a observarnos de forma integral mente, emoción y cuerpo el proceso de cambio se vuelve más profundo.
Si quieres profundizar en este proceso, puedes conocer el curso El cuerpo recuerda, donde trabajamos estas heridas desde un enfoque emocional y corporal.
¿Se pueden sanar estas heridas?
Sí.
Pero no desde la exigencia ni la prisa.
La sanación ocurre a través de un proceso que implica:
Conciencia
Comprensión
Acompañamiento adecuado
Y, sobre todo, una nueva forma de relacionarte contigo.
Un primer paso
Reconocer e identificar tus patrones ya es un avance importante.
Si algo de lo que leíste hace sentido contigo, puede ser momento de comenzar un proceso más profundo.
Puedes agendar una sesión conmigo y empezar a trabajar en tu bienestar emocional.
Comentarios